BUENOS AIRES.- Los argentinos tienen una opinión totalmente divergente sobre la economía que viene en este 2012, ya que mientras un tercio opina que será un año de "prosperidad", un nivel idéntico considera lo contrario y el 33% restante que se mantendrá.
El curioso resultado lo arrojó la tradicional encuesta mundial realizada por el Barómetro Global de Optimismo de Ibope Inteligencia, en conjunto con WIN-Gallup Internacional, red mundial de analistas de opinión pública. El sondeo encontró a los argentinos entre los levemente optimistas del mundo: el 34% de los consultados estima que será un año de prosperidad económica; el 30% afirma que se mantendrá estable, y el 33% opina lo contrario.
El país más optimista de Latinoamérica es Colombia, donde el 42% de los encuestados ve un escenario positivo y el 43% no prevé cambios, frente al 14% que estima lo contrario: así, el optimismo promedio arroja un índice de 28.
En tanto, el 34% de la población mundial consultada considera que 2012 será peor que 2011 en cuanto a las perspectivas económicas y de bienestar general, mientras que el 30% se muestra esperanzado.
Esto indica que la esperanza neta mundial ha caído a -4%, 6 puntos por debajo, respecto del 2% de 2011, mientras que el restante 27% de los encuestados no espera ningún cambio. Esta medición se lleva a cabo sistemáticamente desde 1977 y su objetivo es ponderar la expectativa económica de la población mundial para el año siguiente. El trabajo incluyó la opinión de más de 45.000 personas en 50 países. El resultado: 2012 ha resultado uno de los años con perspectivas más pesimistas de los últimos 35. (NA)
El curioso resultado lo arrojó la tradicional encuesta mundial realizada por el Barómetro Global de Optimismo de Ibope Inteligencia, en conjunto con WIN-Gallup Internacional, red mundial de analistas de opinión pública. El sondeo encontró a los argentinos entre los levemente optimistas del mundo: el 34% de los consultados estima que será un año de prosperidad económica; el 30% afirma que se mantendrá estable, y el 33% opina lo contrario.
El país más optimista de Latinoamérica es Colombia, donde el 42% de los encuestados ve un escenario positivo y el 43% no prevé cambios, frente al 14% que estima lo contrario: así, el optimismo promedio arroja un índice de 28.
En tanto, el 34% de la población mundial consultada considera que 2012 será peor que 2011 en cuanto a las perspectivas económicas y de bienestar general, mientras que el 30% se muestra esperanzado.
Esto indica que la esperanza neta mundial ha caído a -4%, 6 puntos por debajo, respecto del 2% de 2011, mientras que el restante 27% de los encuestados no espera ningún cambio. Esta medición se lleva a cabo sistemáticamente desde 1977 y su objetivo es ponderar la expectativa económica de la población mundial para el año siguiente. El trabajo incluyó la opinión de más de 45.000 personas en 50 países. El resultado: 2012 ha resultado uno de los años con perspectivas más pesimistas de los últimos 35. (NA)